Cuando llueva
la confianza ya ganada, le pregunta a MaletaRepleta, porque se encontraba en espera, ella le confiesa que siente una cierta susceptibilidad y tristeza a la relación con los humanos, y que eso también le afecta a Anna, el viejo entonces la miro y vio lo que Anna le había pedido que hiciera en sus registros, el viejo contemplo una foto y dudo un poco, fue en ese momento, cuando comenzaron a caer las primeras gotas.
—¿Llueve? ¿Aquí en el ciberespacio? —pregunta sorprendida MaletaRepleta, ya de pie.
—Sí —responde el viejo mientras abre su traje especial y protege a MaletaRepleta, parado tan junto a ella, que puede pisarle los cordones de sus zapatos.
—Esta mañana lo iban a instalar —asegura con voz serena, y añade:
—Cuando llueva... será la indiferencia de los humanos.
—«¿Y cómo lo sabe? —piensa MaletaRepleta, mientras ve que en el pecho del viejo, no hay ningún nombre escrito.»
En eso, una vieja voz metálica dice:
—S i G u I e N t E...
MaletaRepleta y el viejo cruzan sus miradas.
Acaba de terminar el doceavo segundo.
por Anna...
(Lima, Diciembre del 2007)